El enfoque diferencial en la misión preventiva de la Procuraduría General de la Nación, basado en la perspectiva de género, es fundamental para proteger los derechos de mujeres, niños, niñas y otros grupos vulnerables, conforme a la Constitución de 1991.
La Corte Constitucional ha destacado su importancia, especialmente en casos de violencia contra la mujer, advirtiendo que su omisión puede vulnerar derechos fundamentales.
Por ello, es un deber ético y constitucional de los procuradores incorporarlo en cada etapa del proceso. Al hacerlo, la Procuraduría no solo cumple su mandato, sino que también previene la discriminación y garantiza un acceso equitativo a la justicia.