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Procuraduría pide al Consejo de Estado se ordene el incremento de indemnización por daño neurológico a recién nacido

 

Bogotá, 25 de noviembre de 2009. La Procuraduría General de la Nación solicitó a la Sección Tercera del Consejo de Estado modificar la indemnización por concepto de perjuicios a la vida, incrementando de 100 salarios mínimos decretados en la condena de primera instancia a 276,74 salarios mínimos mensuales, por los daños causados a un recién nacido con la negligente atención médica prestada en el Hospital San Juan de Dios de Chinácota, Norte de Santander.

De acuerdo con el fallo de primera instancia proferido por el Tribunal Administrativo de Santander, el menor Henry David Cruz Herrera, sufrió parálisis cerebral con secuelas definitivas en su desarrollo mental y psicomotor como resultado de la deficiente atención del parto de su señora madre Marlene Abigail Herrera Villamizar.

De acuerdo con la decisión, el Hospital San Juan de Dios de Chinácota se encuentra inscrito en el Registro Especial Nacional como de primer nivel de atención, es decir que no cuenta con los especialistas necesarios para atender partos de alto riesgo como el presentado por Marlene Abigail Herrera, de manera que lo procedente era que los médicos que la atendieron ordenaran su traslado inmediato a un centro asistencial de mayor complejidad en la ciudad de Cucuta.

En su concepto, el Procurador Quinto Delegado ante el Consejo de Estado, Wilson  Ruiz Orejuela, indicó que la suma de 100 salarios mínimos decretada en el fallo de primera instancia “no se compadece con los lineamientos que esa Máxima Corporación ha establecido para indemnizar los daños causados a dicho título, pues dada la gravedad de las secuelas” no es posible la recuperación neurológica del menor.

Consideró que la condena impuesta por concepto de alteración de las condiciones de existencia o daño a la vida, merece incremento en la cantidad pedida en la demanda, en atención al principio de congruencia, según el cual no se puede condenar al demandado por cantidad superior o por objeto distinto del pretendido por la parte demandante.