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Procuraduría destituyó e inhabilitó por 20 años a comandante de la Estación de Policía de Iquira (Huila), por la muerte de un ciudadano

Bogotá, 30 de septiembre de 2008. Por ocasionar la muerte en forma violenta del señor Rogelio Ortiz Osso en una cancha de tejo del municipio de Iquira (Huila), la Procuraduría Delegada Disciplinaria para la Defensa de los Derechos Humanos impuso la máxima sanción disciplinaria al Intendente de la Policía Nacional Germán Romero Pérez, quien para la época de los hechos se desempeñaba como Comandante de la Estación de Policía del lugar.

De acuerdo con el fallo, en la madrugada del 24 de octubre de 2004 en una miniteca del sector se presentó una discusión entre el Intendente Romero Pérez, quien se encontraba en estado de alicoramiento pese a estar de servicio, y Ortiz Osso. Posteriormente, el Intendente se comunicó con dos de sus subalternos que se encontraban en la Estación de Policía y los requirió con el pretexto de que se había presentado una riña en las canchas de tejo cercanas al lugar de la discusión inicial y que el occiso era el responsable.

Al acudir al llamado de su superior, y atendiendo las instrucciones de éste, los policías Mauricio García Motta y Heimar Yobany Yustres Chambo intentaron conducir al ciudadano que supuestamente había comenzado la riña a las instalaciones de la Estación de Policía. Sin embargo, la reacción de la ciudadanía que consideraba injusta la detención propició una revuelta que obligó a los policías a soltar al ciudadano quien posteriormente, y en medio del desorden provocado por la situación, resultó muerto como consecuencia de una herida de bala.

El estudio de las pruebas testimoniales y técnicas le permitió a los investigadores determinar que quien en medio de la confusión produjo el disparo fue el mismo Intendente Romero Pérez, quien posteriormente intentó inculpar a sus subalternos.

En este mismo fallo, contra el cual procede la segunda instancia, la Procuraduría absolvió de responsabilidad disciplinaria a los García Motta y a Yustres Chambo, al considerar que estos servidores se limitaron a cumplir la orden dada por su superior, la cual era legítima, y que desconocían las verdaderas intenciones de su Comandante.