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PGN solicitó se declare que la Revista Cambio si rectificó en el caso del Magistrado José Alfredo Escobar Araujo

 

Bogotá, 5 de agosto de 2009. La Procuraduría General de la Nación solicitó al Tribunal Superior de Bogotá declarar que la rectificación hecha por la Revista Cambio, ordenada mediante fallo de tutela en favor del Magistrado José Alfredo Escobar Araujo, contiene los elementos suficientes para considerar que con ella se repara el agravio a los derechos fundamentales objeto de amparo.

La decisión motivo de consulta se refiere a la orden de arresto de tres días decretada por el Juzgado 53 Penal del Circuito contra el director de la Revista Cambio Rodrigo Pardo García.

El Procurador 7 Judicial Penal II, en su condición de agente del Ministerio Público para actuar en el asunto, señaló que frente al incidente de desacato decretado por el Juzgado 53 Penal del Circuito, se evidencia que no hubo precisión en los términos en que se requiere a la Revista Cambio para que explique el incumplimiento de la orden judicial.

Sostiene que el Juzgado tenía claro que el incidente de desacato no se promovió porque se hubiera desconocido la orden de rectificar sino porque en opinión del Magistrado Escobar Araujo, accionante de la Tutela, la rectificación no satisfacía o no se ceñía a los parámetros trazados por la providencia que la ordenó.

Para la Procuraduría el cumplimiento de lo ordenado en el fallo de tutela no tiene mayor discusión por cuanto el mismo juez de instancia al fallar el incidente, admite que la nota con la cual se repara el agravio a los derechos fundamentales del demandante, cumple con las exigencias trazadas.

La discusión, advierte el Agente del Ministerio Público, se centra en un punto extremadamente polémico relacionado con el contenido de la información, “en el sentido de precisar si la revista reconoció en la rectificación el desacierto o yerro en que había incurrido al afirmar que el doctor ESCOBAR ARAÚJO era un “contacto” o “aliado” de Giorgio Sale, afirmación que originó el amparo de los derechos fundamentales del accionante.”

En opinión de la Procuraduría la rectificación se hizo en términos respetuosos, hizo referencia a la orden impartida al sostener que el Juzgado ordenó rectificar, se refirió al accionante como al Magistrado, individualizó el artículo objeto de rectificación con su título entre comillas y reconoció que la “inexactitud se originó en la omisión de diferenciar semánticamente los términos “contacto”, y “aliado” de una simple “amistad”, “conocencia o relación social”.

Por lo anterior, el Ministerio Público consideró que no puede calificarse de desacato el no utilizar expresiones categóricas como “el diario se equivocó”, o “la revista incurrió en un error”. Concluyó que obligar a la revista a utilizar expresamente algunos términos puede resultar atentatorio del derecho a la información que también tiene rango constitucional y como tal debe mantenerse incólume.