397-09

 

PGN destituyó a ex Comandante de Policía de Carreteras de Santander

 

Bogotá, julio 30 de 2009. Por irregularidades al ordenar cambiar el informe de un accidente de tránsito, la Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 15 años al Mayor Juan Carlos Acuña Moreno, Comandante de la Policía de Carreteras de Santander.

De acuerdo con la investigación, el Oficial Acuña Moreno ordenó al Patrullero Edgar González Ruiz, cambiar el informe del accidente ocurrido el 16 de febrero de 2007 en la vía Puente Nacional – San Gil en el sitio La Pitaya, que registró la colisión del tractocamión de placas TWA 217 y el campero de placas BBR 480, en el que resultó involucrado el Teniente Coronel de la Policía Álvaro Álvarez Ferro.

Según la denuncia formulada por el Patrullero González Ruiz, luego de amenazarlo y coaccionarlo, el Mayor de la Policía le ordenó referir como causa del accidente la invasión del carril contrario por parte del conductor del tractocamión, lo cual terminaba por favorecer al Teniente Coronel Álvarez Ferro.

La Procuraduría Delegada para la Policía Nacional al analizar las pruebas documentales y testimoniales concluyó que, el entonces Comandante de la Policía de Carreteras de Santander, vulneró varias normas del ordenamiento jurídico e incurrió en “un concurso material de faltas al realizar varias veces una misma conducta irregular, con la cual quebrantó varias disposiciones en distintas oportunidades.”

Al ordenar al Patrullero González que modificara el informe, el Oficial incurrió en abuso de autoridad, obstaculización de la investigación penal, coacción a servidor público y consignación de hechos contrarios a la verdad, así como modificar órdenes e instrucciones relativas al servicio.

Según el acervo probatorio, consta que al día siguiente de los hechos, el Comandante Acuña Moreno, insistió en el cambio de tal informe y posteriormente en informes suscritos reiteró como causas del accidente circunstancias contrarias a la verdad, con lo cual fue recurrente en su proceder irregular.

En el fallo de primera instancia contra el cual procede el recurso de apelación ante la Sala Disciplinaria de la Procuraduría General de la Nación, el órgano de control calificó el concurso de faltas como gravísimas cometidas a título de dolo.