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297– 09

Mediante fallo de primera instancia,

Destituida ex directora del hospital Local de Ungía (Chocó) por auspiciar y colaborar con paramilitares.

Bogotá, 6 de junio de 2009. Por el auspicio y colaboración con grupos armados al margen de la ley en el ejercicio de sus funciones como Directora del Hospital Local de Ungía (Chocó), la Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 15 años, para ejercer funciones públicas, a la señora Luisa Paola Rivadeneira Valois.

La Procuraduría Provincial de Apartadó señaló que la entonces directora del hospital promovió una reunión en las instalaciones de este centro médico con miembros de un grupo al margen de la ley, en este caso paramilitares, y prestó un bien del hospital, un vehículo acuático, destinado a las funciones propias del Hospital, para el transporte de estas personas.

En su versión libre, la señora Rivadeneira aceptó que “efectivamente se transportó en una ambulancia del Hospital a alias Mauricio desde Necoclí, para que adelantara una reunión con funcionarios del Hospital” y manifestó además que este vehículo no contaba con los distintivos de misión médica, situación que no desvirtúa que “se hayan utilizado bienes destinados a funciones propias de la labor como directora del Hospital de Ungía para transportar a miembros de grupos paramilitares”, puntualizó la Procuraduría.

Se le reprochó además el hecho de que para el año 2007 hubiese auspiciado reuniones en el hospital con estas personas, para solucionar conflictos internos del Hospital.

Dentro de las pruebas recaudadas en la investigación se encuentra el escrito de varias personas que solicitaron a la Procuraduría la correspondiente investigación por la ocurrencia de presuntas irregularidades cometidas por la señora Rivadeneira al “humillar y amenazar laboralmente, con los paramilitares, a trabajadores del Hospital Local de Ungía, incluso autorizando que se reunieran en la institución para solucionar problemas internos entre ella y sus trabajadores”.

Concluye el Ministerio Público que la funcionaria actuó con dolo, pues sabía que su conducta era reprochable y pese a ello, procedió a violar el régimen disciplinario.