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PGN sancionó a ex director seccional del CTI Valledupar

Bogotá, sábado 23 de mayo de 2009. La Procuraduría General de la Nación sancionó con dos meses de suspensión e inhabilidad general por igual lapso, al señor Félix Ramiro Sánchez Pardo, quien se desempeñaba como Director Seccional del CTI, en Valledupar Cesar.

El Ministerio Público encontró disciplinariamente responsable al señor Sánchez Pardo, por los cargos de indebida utilización de vehículo oficial y ocasionar daño a bienes de entidades oficiales, al desplazarse fuera de la jurisdicción del CTI Valledupar, sin la debida autorización, el día 6 de noviembre de 2004, viaje en el que resultó averiado el motor del vehículo en el que se movilizaba.

La Procuraduría Delegada para la Vigilancia Judicial y la Policía Judicial, determinó que el debate disciplinario no giró en torno al privilegio de la asignación exclusiva de un vehículo ni de la autonomía o discrecionalidad funcional de su disposición, sino del mal uso que se le dio al mismo, pues de acuerdo con la reglamentación interna, para cumplir con el desplazamiento, debió contar con el visto bueno del Director Nacional del CTI, hecho que no ocurrió.

Reprochó que un funcionario de la investidura de un Director Seccional, con la preparación y experiencia suficientes, no hubiera tenido en cuenta los requisitos y procedimientos internos necesarios para el cumplimiento de las funciones y aplicarlos como era su deber.

Consideró que aún tratándose de una labor oficial de campo, que para el caso no se dio, con la salida de jurisdicción departamental, el sentido común y las reglas de la experiencia indican que previamente todo viajero debe revisar el estado del automotor para evitar inconvenientes mecánicos en el trayecto, que incluso pongan en riesgo su vida, lo que tampoco efectúo.

La imprevisión originó la avería del motor del vehículo, cuyo arreglo ascendió a la suma de un millón 910 mil pesos, que tuvo que ser asumido por la Fiscalía General de la Nación.

El órgano de control reprochó que el funcionario no cumpliera la obligación de reportar el daño, de acuerdo con los requisitos exigidos por la Fiscalía, y por el contrariamente le diera un bajo perfil al asunto, parqueando el vehículo en las afueras de la entidad como si nada hubiera pasado.