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PGN prestó apoyo técnico y de policía judicial para la recuperación de cadáveres de indígenas Awa

Bogotá, 23 de abril de 2009 . En carta dirigida al Senador Jesús Enrique Piñacué Achique, el Procurador General de la Nación Alejandro Ordoñez Maldonado, dio a conocer las acciones orientadas desde su despacho para apoyar a la comunidad Awa en su propósito de recuperar los cadáveres de los miembros de su comunidad asesinados por las Farc.

Por instrucciones del Procurador General de la Nación , personal adscrito a la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales del Ministerio Público, prestó apoyo técnico y de policía judicial en la recuperación de los cadáveres de miembros pertenecientes a la comunidad AWA.

Durante desplazamiento especial hasta el sector de Tortugaña, en el municipio de Barbacoas, Nariño, cumplido los días 29 y 30 de marzo, la comisión oficial a cargo del médico forense Carlos Eduardo Valdés Moreno, Coordinador de la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la Nación , acompañó a la Minga conformada por la comunidad AWA, para la recuperación de los cuerpos.

La operación mantuvo enlace permanente con el Viceministerio del Interior y contó con un equipo interdisciplinario del que hicieron parte, además de los funcionarios de la Procuraduría , un antropólogo forense, seis patólogos, un técnico radiólogo y dos técnicos de morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal, que junto a tres miembros del Cuerpo Técnico de Investigaciones, se desplazaron al lugar de los hechos.

Para el cumplimiento de la misión, además del recurso humano, fue necesario trasladar equipo forense de más de una tonelada de peso, en dos helicópteros facilitados por Ecopetrol y la Fuerza Aerea Colombiana.

El equipo de la Procuraduría siempre atendió los requerimientos elevados por el vocero de la minga recogidos en tres puntos: Permitir que la comunidad indígena hiciera parte del equipo forense para lo cual se dotó a tres de ellos con equipos de bioseguridad, no revelar los procedimientos de exhumación y que la minga estuviera a cargo de la misión de recuperación de los cuerpos.

Una vez recuperados dos cuerpos en la primera jornada del operativo se coordinó el inmediato traslado como prevención ante el estado de vulnerabilidad inmunológica de la comunidad y el riesgo biológico que representaba la avanzada descomposición de los cuerpos y por ser elementos probatorios dentro de un proceso penal.

De acuerdo con la comunicación, los funcionarios de la Procuraduría se comprometieron a regresar a las siete de la mañana del 31 de marzo para continuar con las tareas de exhumación de otros seis cadáveres que ya habían sido localizados, momento para el cual el Senador Pinacué ya había hecho presencia en el lugar que sirvió de helipuerto y campamento en la selva.

Los funcionarios de la Procuraduría solicitaron repetidas veces la continuidad del acompañamiento de la Minga ya que la presencia de la guerrilla en la zona y el desconocimiento del terreno, no recomendaba la movilización del equipo liderado por la Procuraduría.

Señaló que en horas de la noche del 30 de marzo, la Asesora del Senador Piñacué, Patricia Riveros, se comunicó con los funcionarios de la Procuraduría para solicitar la colaboración de la entidad en su evacuación del lugar, desplazamiento que no se pudo hacer sino hacer sino hasta las primeras horas del 31 de marzo momento para el cual el Senador ya había abandonado el lugar.

No obstante lo anterior fue posible trasladar a 17 miembros de la comunidad indígena que presentaban serios problemas de salud.

En consideración a lo anterior, el Jefe del Ministerio Público señala en la misiva, "no puedo aceptar sus afirmaciones en la plenaria del Senado, porque ellas riñen con la verdad de lo acontecido y afectan deliberadamente la profesionalidad y responsabilidad de unos funcionarios que cumplieron una meritoria actividad humanitaria, aún a riesgo de sus propias vidas, considerando los peligros que significaron la presencia de la guerrilla, las numerosas minas antipersonales sembradas en el área y en general las adversidades y dificultades inherentes a las condiciones de la selva".