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PGN solicita preclusión de la investigación por parapolítica a favor de Miguel Pinedo Vidal

Bogotá, 5 de diciembre de 2008. Por falta de pruebas contundentes la Procuraduría General de la Nación presentó apelación contra la decisión de la Fiscalía en la que se decidió acusar al exsenador Miguel Pinedo Vidal por el delito de concierto para delinquir agravado.

Como se recordará a Pinedo Vidal inicialmente se le habían imputado dos delitos: concierto para delinquir agravado y constreñimiento al sufragante por el supuesto apoyo electoral que habría recibido por parte del Frente Resistencia Tayrona (FRT) adscrito a las Autodefensas Unidas de Colombia para el periodo comprendido entre 1998 y 2006, pero en la calificación del sumario se le exoneró frente al constreñimiento.

Para la Procuraduría no existen pruebas suficientes que logren establecer que efectivamente el encartado recibió apoyo para sus actividades políticas pues las Autodefensas Campesinas de Magdalena y la Guajira ostentaron plena autonomía en la región de la Sierra Nevada de Santa Marta, hasta el año de 1998, al mando de Hernán Giraldo Serna, quien en ese periodo sugería y presentaba los candidatos a los lideres comunales, sin coacción ni amenazas, y finalmente respetaba la voluntad de la comunidad, con el único interés de proteger los cultivos de marihuana y coca de los narcotraficantes y a los guerrilleros y delincuentes comunes a cambio de una retribución económica.

Según el análisis del Ministerio Público la manipulación electoral comienza a partir de 1999 cuando aparecen en el Departamento del Magdalena las AUC de Carlos Castaño que se consolidan en la Sierra Nevada de Santa Marta con la creación del FRT, adscrito al Bloque Norte, bajo el mando de Rodrigo Tovar Pupo, alias “jorge 40”.

De conformidad con el estudio del expediente aún cuando es cierto que existieron reuniones entre Miguel Pinedo Vidal y Hernán Giraldo Serna, ellas ocurrieron hace por lo menos 16 o 17 años, por lo que las mismas carecen de trascendencia frente a las elecciones de 1998, 2002 y 2006, época para la cual el FRT ya se habían desmovilizado.

Respecto de los resultados electorales obtenidos entre 1998 y 2002 permiten concluir que la incursión paramilitar en lugar de favorecer al imputado lo perjudicó, a tal punto que en las elecciones de 2002 no salió elegido senador, obteniendo una diferencia de cerca de 20.000 votos en contra respecto de los cerca de 52 mil con que había sido elegido en 1998.

Destacó igualmente la Procuraduría que tampoco existen otros elementos de juicio, como la desviación de recursos o la entrega de porcentajes o dádivas, que revelen la probable existencia de pactos entre Pinedo Vidal y los líderes del FRT, elemento básico dentro del concierto para delinquir.

Analizó el Ministerio Público que los testimonios que soportaron la medida de aseguramiento perdieron contundencia y valor demostrativo en la etapa probatoria por las innumerables incongruencias en que incurrieron, y por el contrario, las pruebas obtenidas, incluida la ampliación del testimonio de Hernán Giraldo, confirman la versión del procesado en cuanto a la inexistencia de pactos electorales en su favor.