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Ver boletín de prensa 1040 de 2011.

Procuraduría absuelve disciplinariamente a patrullera de la Policía Nacional

Por abuso físico PGN elevó pliego de cargos contra patrullera de policía del Campín

Bogotá, 30 de octubre de 2008. La Procuraduría General de la Nación elevó pliego de cargos contra la patrullera Juliet Ximena Malaver Franco, quien prestaba servicio de seguridad en el Estadio Nemesio Camacho “El Campín”, por presuntamente incurrir en violación a los derechos humanos al agredir físicamente a una mujer que asistía a un partido de fútbol.

Los hechos se registraron el 10 de septiembre de 2006, cuando la señoras Brenda Oñate González y su novio John Jairo Díaz Bueno, se dirigieron al Estado “Nemesio Camacho El Campín”, con el fin de asistir a un clásico entre Santa Fe y Millonarios.

Al ingresar presuntamente fueron víctimas de abuso por parte de los miembros de la Policía Metropolitana de Bogotá, quienes prestaban servicios de seguridad en las instalaciones deportivas, donde les hicieron quitar los zapatos y las medias y caminar más de 50 metros descalzos, cuando reclamaron la situación, fueron objeto de insultos y malos tratos provenientes al parecer de los uniformados.

Una vez adentro, la Señora Oñate González fue requisada por la patrullera Malaver Franco, quien al parecer realizó dicho procedimiento de manera morbosa y brusca, lo cual la hizo protestar, enfureciendo según la quejosa a la uniformada, quien la condujo hasta el baño de mujeres, en donde le ordenaron que se desvistiera complemente, orden que se negó a obedecer, razón por la cual fue golpeada.

Para la Procuraduría Delegada disciplinaria para la Defensa de los Derechos Humanos, la Patrullera Malaver, con su actuar pudo haber incurrido en una grave violación a los Derechos Humanos, al infrigir las normas establecidas en la Constitución Política que son de imperativo cumplimiento, en especial por los servidores públicos y específicamente por los miembros de la Fuerza Pública.

El ministerio público consideró que la falta podría ser calificada como gravísima y a título de dolo, pues la patrulleras estaba preparada por el Estado para cumplir a cabalidad las funciones encomendadas y como servidor público conocía cuales eran sus deberes y prohibiciones.