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Por irregularidades en fallo de tutela, Procurador denunció penalmente conducta de conjueces de Nariño

Bogotá, domingo 30 de diciembre de 2007. El Procurador General de la Nación denunció penalmente a los conjueces del Consejo Seccional de la Judicatura de Nariño, Cesar Ernesto Enriquez Delgado y María Helena Almeida Arellano, por el presunto delito de prevaricato en el que habrían incurrido al fallar una acción de tutela promovida por el ex Procurador Judicial II, Julio Armando Rodríguez Vallejo.

La acción de tutela fallada el 14 de diciembre del presente año amparó el derecho fundamental a la igualdad y ordenó a la Procuraduría cancelar lo correspondiente a la Bonificación por Compensación en virtud del Decreto 610 de 1998 que extiende a los Procuradores Judiciales el pago del 80 por ciento del ingreso que por todo concepto percibían los Magistrados de las Altas Cortes a partir del 1º de enero de 2001.

Al respecto la Procuraduría manifestó que el ex procurador Judicial II, Armando Rodríguez Vallejo, a finales del año 2004 desistió de una demanda que había presentado por la misma causa, es decir el pago de la Bonificación por Compensación en los términos del Decreto 610 de 1998, y se acogió al régimen establecido en el Decreto 4040 de 2004 que reconoce una nivelación equivalente al 70 por ciento del ingreso de los Magistrados de las Altas Cortes y como consecuencia de ello, la Procuraduría le canceló los valores correspondientes, señalados en esta última norma.

Según el memorial de desistimiento, el ex funcionario «renunció, no solamente a las pretensiones del proceso, sino a presentar en cualquier tiempo o por otro medio reclamación con el propósito obtener reconocimiento adicional por la llamada Bonificación por Compensación».

No obstante los señores conjueces ordenaron el pago de la Bonificación a favor del ex funcionario, en los términos planteados en el Decreto 610 de 1998, soslayando “los efectos de la institución jurídico procesal del desistimiento, previstos en el artículo 342 del Código de Procedimiento Civil, según el cual, el desistimiento de la demanda implica la renuncia de las pretensiones en todos aquellos casos en que la firmeza de la sentencia absolutoria habría producido efectos de cosa juzgada, generándose los mismos efectos como si se hubiese producido tal sentencia”

De otra parte es claro que cualquier reclamación o acción judicial debió iniciarse dentro de los tres años siguientes a la fecha en que la obligación se haya hecho exigible, pues de acuerdo con la normatividad vigente las acciones que emanen de derechos laborales en el sector público prescriben en tres años. Además, como se trataba de una compensación cuya bonificación es mensual, «la última mensualidad debió reclamarse por lo menos antes del 1º de septiembre de 2007, contando los tres años desde la fecha de retiro» del ex procurador Judicial II de esta entidad. El ex procurador Judicial II, Armando Rodríguez Vallejo laboró en la Procuraduría hasta el 1º de septiembre de 2004.

En consecuencia, la obligación de orden laboral ya estaba prescrita para el 20 de noviembre de 2007, fecha en la que la tutela fue recibida y por lo tanto, los señores conjueces al ordenar el pago y reconocimiento de la citada bonificación «obraron manifiestamente por fuera de la legalidad, causando enorme perjuicio al patrimonio público al ordenar pagos sin respaldo jurídico y sin ni siquiera hacer un análisis al respecto en la providencia de tutela».

Finalmente, en la denuncia presentada, el ministerio público señaló en este caso particular que no es cierto que el medio de reclamación ordinario existente, “debido a la dilación y a las consecuencias inciertas se ofrezca nugatorio en la materialización de los derechos del accionante”, como lo consideraron los conjueces, sino más bien que “con el desistimiento de la demanda que el accionante había incoado en el año 1999, cerró las puertas para revivir el debate sobre su situación litigiosa, razón por la que, entonces, se hizo uso del mecanismo de amparo constitucional para enervar los efectos jurídicos del desistimiento”.