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Destituyen al Presidente del Concejo de Bojayá (Chocó) por apropiarse de honorarios destinados a los concejales

Bogotá, 11 de diciembre de 2007. Por apropiarse de manera indebida de los recursos destinados al pago de los honorarios del mes de febrero de 2006 de los concejales del municipio chocoano de Bojayá, Germán Antonio Palacios Martínez, quien pertenecía a esa corporación y actuaba como presidente de su mesa directiva, fue destituido del cargo e inhabilitado once años para ejercer funciones públicas por la Procuraduría General de la Nación.

De acuerdo con lo establecido en el curso de la investigación disciplinaria realizada por el Ministerio Público, Palacios Martínez recibió $7.003.000 de pesos por concepto de transferencias para la corporación edilicia. Sin embargo, el concejal sólo abonó la suma de $1.300.000 distribuida entre cinco de sus colegas y se apropio de manera indebida del dinero restante, según queja presentada ante la Personería de Bojayá por varios cabildantes.

El concejal Palacios Martínez intentó justificar su conducta asegurando que en ningún momento tuvo la intención de apropiarse del dinero destinado para el pago de honorarios de sus colegas. En su caso, alegó, lo ocurrido fue un caso fortuito, originado por la acción de un medicamento usado por su señora esposa para el reumatismo que impregnó en forma accidental los billetes, los cuales lavó con un detergente, causando su destrucción y decoloración.

Para la Procuraduría, la versión del concejal resulta incoherente, no encaja con la realidad y se aparta de toda lógica, toda vez que, al ser sometidos a un examen técnico, los 99 fragmentos de los “billetes” que entregó, resultaron ser falsos. Las pruebas demostraron que el papel no correspondía al utilizado por el Banco de la República para la fabricación de la moneda auténtica que aseguraba tener. Además, ni el investigado ni su esposa pudieron explicar los componentes del medicamento causante de la destrucción del dinero.

Según la Procuraduría, el concejal no sólo incurrió en falta disciplinaria; su conducta encaja también en el delito de peculado por apropiación en provecho propio, al comprobar que a sus manos llegaron los recursos para el pago de honorarios de sesiones para todos los integrantes del Concejo de Bojayá correspondientes al mes de febrero de 2006 y no los repartió a sus destinatarios, como era su deber.

“Con su comportamiento, el ciudadano Palacios Martínez vulneró el prestigio y moralidad de la administración pública, el patrimonio del Estado y el de los servidores del Concejo, incurriendo por esta vía en la falta disciplinaria”, concluyó en su decisión el Ministerio Público.