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Por presionar a contratista a entregar dinero para adjudicar contrato destituido ex gobernador de Casanare

Bogotá, 20 de junio de 2007. Por presionar a un contratista para entregar dinero para adjudicarle un contrato de electrificación, la Procuraduría General de la Nación, destituyó a un ex gobernador de Casanare, William Hernán Pérez Espinel.

El señor Pérez Espinel, fue destituido e inhabilitado por 10 años para ocupar cargos públicos y contratar con el Estado, porque como mandatario seccional presionó al señor Jorge Luis Baracaldo, durante el mes de diciembre de 2002, para entregar dinero a la campaña del precandidato a la alcaldía de San Luis de Palenque, Tirso Vega, y a cambio de ello, se adjudicaría el contrato para la electrificación de las veredas Santa Hercilia y Cabuyaro, ubicadas en jurisdicción de dicho municipio, como, efectivamente, aconteció.

El contrato de obra 0970 de 30 de diciembre de 2002, por un valor de $308.490.408 y plazo de tres meses, fue firmado por el disciplinado Pérez Espinel y el señor Jorge Luís Baracaldo para llevar a cabo obras de construcción de redes eléctricas de media y baja tensión y montaje de transformadores en las dos veredas del municipio mencionado.

Para la Procuraduría General de la Nación, el señor Pérez Espinel “no actuó de acuerdo con los deberes que su cargo le imponían sino por el contrario, de conformidad con lo explicado, el doctor William Hernán Pérez Espinel, como Gobernador de Casanare, presionó al señor Jorge Luís Baracaldo Vergara, para que entregara dinero a los concejales del municipio de San Luís de Palenque (Casanare), con el fin de apoyar la campaña del señor Tirso Vega Ramírez, a la Alcaldía del citado municipio; y a cambio de ello, le adjudicaría el contrato para la electrificación de las veredas de Santa Hercilia y Cabuyaro de san Luís de Palenque.”

Según el ministerio público el implicado Pérez Espinel, abusó de sus funciones y se aprovechó de su investidura como autoridad pública para determinados fines indebidos, además, porque dentro de sus obligaciones como Gobernador no se encuentra la necesidad de realizar esta clase de comportamientos, sino por el contrario que debió cumplir cabalmente con los deberes y funciones correspondientes enmarcados dentro de la Constitución y la Ley.