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Procurador se opone a norma que faculta las comisiones de ética para ejercicio autónomo de función disciplinaria

Bogotá, 19 de junio de 2007. El Procurador General Edgardo Maya Villazón rechazó la norma del estatuto ético de los congresistas que pretende otorgarles facultades disciplinarias a las comisiones de ética del Congreso de la República. Según las apreciaciones del máximo jefe del ministerio público no se pueden aceptar interpretaciones en contra de la Constitución para sustraer a los servidores públicos de elección popular al control disciplinario de la Procuraduría.

La disposición rechazada por el Procurador, es producto de una transformación de la ponencia aprobada hace justamente un año por la comisión primera de la Cámara, según la cual las competencias entre las comisiones de ética y la Procuraduría resultaban claras. Las comisiones deben conocer de las faltas por el decoro en la función de congresista, mientras que las actuaciones de orden administrativo de conformidad con el artículo 185 de la Constitución deben ser competencia de la Procuraduría General de la Nación.

Los artículos primero y segundo del texto definitivo del proyecto de ley, que se someterán a consideración en el día de hoy han introducido, la posibilidad de controlar disciplinariamente los senadores y representantes a través de las comisiones de ética por faltas como el uso indebido de bienes de la corporación o la aceptación de dadivas para el trámite de proyectos de ley.

Para el Procurador resulta inaceptable que se haya introducido la categoría del control disciplinario acompañada de la función del control ético que es el único que debe corresponder a las comisiones de ética del Congreso de la República.

Artículo 1°. Finalidad. La finalidad de este Código es velar por la observancia de los derechos y deberes éticos y disciplinarios inherentes al ejercicio de la función pública encomendada a los Congresistas, disponer el procedimiento para investigar las faltas ético-disciplinarias y adoptar las sanciones correspondientes, en procura de enaltecer el decoro, el honor y la dignidad de la Institución.

La actuación del legislador en desarrollo de la altísima misión que le corresponde, se ajustará a los preceptos éticos y disciplinarios contenidos en la presente normatividad y estará revestida de una entrega honesta y leal en la que prevalecerá el bien común sobre cualquier interés particular.

Artículo 2°. Ambito de aplicación. Corresponde a las Comisiones de Etica y Estatuto del Congresista, la aplicación de la presente ley a Senadores y Representantes que en ejercicio de la gestión pública propia de su función, transgredan los preceptos éticos y disciplinarios previstos en este Código, sin perjuicio de las competencias atribuidas a la Rama Jurisdiccional del Poder Público.

Conforme al artículo 59 del Reglamento Interno del Congreso (Ley 5° de 1992), la acción atribuida por la presente ley a la Comisión de Etica de cada una de las Cámaras sobre las conductas ético-disciplinarias de los congresista, se ejercerá de manera exclusiva, independiente y autónoma.