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Destituidos siete funcionarios carcelarios por irregularidades en cárcel de Barranquilla

 

Bogotá, viernes 1 de junio de 2007. Por otorgar permisos sin el cumplimiento de los requisitos legales y por omisión en investigar y denunciar la fuga de varios presos de la Cárcel Distrital de Varones, El Bosque de Barranquilla, la Procuraduría General de la Nación destituyó a tres ex directores y cuatro guardianes, de ese centro penitenciario en la capital del Atlántico.

La determinación disciplinaria afecta a los ex directores, Jorge Enrique Sandoval Ortiz, Claudia Patricia Correa de Castro y Gabriel Enrique Ramos Díaz; los guardianes José Miguel Ramos Díaz, Américo Canchimbo Cuenca, Omar Flórez Ortiz y Emiro Enrique Moya Martínez.

En el fallo de primera instancia el ministerio público afectó con inhabilidad de 15 años para ocupar cargos públicos y contratar con el Estado al señor Sandoval Ortiz y la señora Correa de Castro; con 11 años de inhabilidad a los señores Ramos Montalvo y Flórez Ortiz y con 10 años a los señores Ramos Díaz, Canchimbo Cuenca y Moya Martínez.

Según la investigación disciplinaria, entre los años 2003 y 2004, se registraron varias fugas de internos a los cuales se les concedió permisos especiales por parte de los directores y se hicieron aparecer como ocurridas cuando eran trasladados a hospitales de Barranquilla.

En uno de los casos, la Procuraduría determinó que uno de las personas privadas de la libertad salía con regularidad del centro carcelario sin autorización escrita del director del penal. Igualmente se comprobó que un ciudadano suplanto a su hermano gemelo, que se encontraba recluido en la Cárcel de El Bosque de Barranquilla por el delito de hurto.

En otros dos casos investigados por la Procuraduría General de la Nación, se estableció que se elaboraron informes y denuncias falsas señalando que los internos aprovechando su traslado a centros asistenciales de Barranquilla, se les fugaron a los guardianes que los acompañaban. Otro de los reclusos se fugó del centro carcelario luego que fueran autorizados por el director del penal, para efectuar llamadas a celular en unas cabinas telefónicas que operan cerca de la cárcel.

A los ex directores del penal, el ministerio público les cuestionó por su omisión ya que en la gran mayoría de las fugas de los internos denunciaron el hecho, pero no llevaron a cabo investigación administrativa pata determinar las razones de la evasión y por no implementar los controles necesarios para evitar la fuga de los internos.

A los guardianes se les sancionó por que en algunos casos, no dejaron constancia en la minuta del penal, sobre las salidas constantes de los internos sin permiso escrito y por no tomar las medidas necesarias para evitar la fuga.