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Cargos contra tres miembros de la Policía por la muerte de otro uniformado en el Quindío

Bogotá, domingo 20 de mayo de 2007. Pliego de cargos formuló la Procuraduría General de la Nación contra un Teniente y dos agentes de la Policía Nacional por la muerte del intendente de la institución policial, Alfonso José Jiménez Acevedo, en el Departamento del Quindío.

El entonces Teniente Oscar Javier García García, como jefe encargado de la Sijin del departamento y los agentes de la institución Juan Pablo Escalona Rodríguez y Sandro Cabrera Cabezas, deberán explicar al ministerio público su posible participación en los confusos hechos en los que perdió la vida el agente de la Sijin Quindío, Jiménez Acevedo, quién murió por herida de arma de fuego, durante un operativo que se llevó a cabo el día 10 de octubre de 2003, en el sector conocido como Alto del Roble, en la vía que de la ciudad de Armenia conduce a Pereira.

Los miembros de la Sijin del Quindío, llevaron a cabo un operativo en la escuela El Roble, en zona rural de la ciudad de Armenia, en donde al parecer se llevaría a cabo la retención de varias personas, presuntamente vinculadas a una banda de delincuentes.

La Procuraduría General de la Nación le cuestiona al oficial por las presuntas irregularidades en la coordinación, planeación, dirección y ejecución del operativo, así como en la recolección de las pruebas para el esclarecimiento de los hechos, con lo que pudo obstruir las investigaciones penales y disciplinarias adelantadas por la muerte del uniformado.

Además deberá explicar al ministerio público, su proceder por haber consignado en los informes entregados a sus superiores y a las autoridades competentes, hechos presuntamente contrarios a la verdad y por supuestamente haber ocasionado la muerte al Intendente Jiménez, como parte de un propósito criminal.

Para los investigadores de la Procuraduría el oficial García García no adelantó las mínimas actividades de inteligencia, ni efectuó coordinación alguna con las fuerzas militares que hacían presencia en el lugar, así mismo, se le formulan cargos por presuntamente “haber preparado y ocasionado la muerte del Intendente Alfonso José Jiménez Acevedo, la noche del 10 de octubre de 2003, en el operativo que estaba bajo el mando del citado oficial,” según señala el pliego de cargos.

Para atribuirle esta conducta irregular disciplinaria, este Despacho toma en cuenta la forma como preparó el operativo, desatendiendo toda suerte de previsiones, órdenes e instructivos de la institución policial, así como sin el lleno de los requisitos legales, a lo cual deben sumarse indicios de presencia y de oportunidad que concluyen de manera concentrada a indicar que el disparo que recibió el occiso por la espalda, propinado a una distancia de un metro veinte centímetros o menos, como lo certifica el dictamen de Medicina Legal, no pudo provenir sino de una persona que estuviera a su lado, constando en las diligencias que el único que estaba al pie del occiso en ese momento, era el Teniente García García, así como porque resulta imposible que a esa corta distancia se acercara ninguna persona, sin que ni el occiso ni el Tte. García se hubiera percatado de ello.

En cuanto a los agentes Juan Pablo Escalona Rodríguez y Sandro Cabrera Cabezas, el ministerio público les cuestiona su presunta participación en los hechos, toda vez que como integrantes de la misma patrulla, no tomaron las medidas necesarias para proteger la vida de su compañero y por el contrario, habrían facilitado el presunto actuar criminal del Teniente García.

En el pliego de cargos la Procuraduría General de la Nación ordenó compulsar copias del proceso disciplinario a la Fiscalía General de la Nación, con el fin de investigar la desaparición de dos personas que pudo ser la causa del posible homicidio del Intendente de la Policía y establecer el responsable de la muerte del señor, Jiménez Acevedo.

Por último, se ordenó archivar la investigación disciplinaria que se abrió contra tres oficiales superiores y otros diez miembros de la policía, porque se estableció que no tuvieron vinculación alguna con la muerte del Intendente Jiménez Quintero.