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Sancionado alcalde de Fusagasugá (Cundinamarca)

Bogotá, martes 3 de abril de 2007. 8:00 a.m. Por irregularidades en contratación, la Procuraduría General de la Nación, suspendió por seis meses al alcalde municipal de Fusagasugá (Cundinamarca), Cesar Augusto Jiménez Rubiano, y lo inhabilitó por el mismo lapso para ejercer funciones públicas.

El mandatario declaró la urgencia manifiesta con el objeto de atender los requerimientos relacionados con la construcción de algunas obras para el desarrollo de los Juegos Deportivos Nacionales que fueron asignados al municipio de Fusagasuga, teniendo a su alcance otras alternativas que le permitirían realizar las obras con tiempo, bajo el sistema de la licitación como lo ordena el Estatuto Contractual.

Considera el Ministerio Público que si la actuación del burgomaestre frente a las justas deportivas, hubiera sido diligente, una vez posesionado como primera autoridad del municipio, hubiera realizado las acciones pertinentes para que las obras se hubieran ejecutado con el tiempo suficiente, es decir, haber adquirido el crédito a principios del año 2004 y haber adelantado el proceso de contratación bajo los principios consagrados en el estatuto contractual, lo que le daba mayor garantía a las obras que se iban a realizar.
Adicionalmente, la Procuraduría recordó el concepto emitido por la Contraloría que señala que la urgencia manifiesta <<debe mirarse como una figura excepcional a la cual podrá acudir la administración cuando circunstancias externas a su manejo se presenten y pongan en peligro la continuidad del servicio, situaciones relacionadas con los estados de excepción, calamidades públicas y situaciones de fuerza mayor o caso fortuito >>.
Teniendo en cuenta que el desarrollo de los Juegos Nacionales era una situación previsible, para la Procuraduría quedó demostrado que la conducta del señor Jiménez Rubiano no se ajustó a los requisitos establecidos en la Ley 80 de 1993 y en consecuencia, produjo un resultado lesivo para el erario, al haber comprometido al municipio con una obligación financiera tan elevada, a pesar de que cuando se posesionó, existía en las arcas una partida presupuestal suficiente que si hubiera sido destinada para dichas obras, la obligación a contraer hubiera sido mínima.